A Pamplona
PAMPLONA
Si, pequeña y caprichosa eres
eres capullo de España,
bañada por la corriente
del ondulado río Arga.
A San Cristóbal lo tienes
guardándote las espaldas
y a los viajeros que vienen
bienvenida dan tus murallas
por entradas diferentes
Sobre una meseta verde
se asoman engalanadas
torres que al cielo se prenden
-¡tierra bravía, galana!-
Estarás conmigo siempre
prendida sobre mi palma,
porque he tenido la suerte
de vivir entre tus ramas.
Aunque no soy de tu vientre
hija adoptiva me llamas,
yo de tu tierra caliente
me he sentido prendada.
Eres tan suave balada
que dentro de mi se prende
tu cariño en llamarada.
Gayarre se alza solemne
en la Taconera, blancas
palomas besan su frente.
-¡te sientes airosa y casta!-
